viernes, 9 de septiembre de 2016

Las vueltas que da la vida

Siempre he escuchado que la vida da muchas vueltas, que no se sabe lo que te depara el futuro, que en el momento más inesperado tu vida da un giro tan grande que no sabes ni dónde tienes los pies...y francamente, no tenía tan claro que esto era muy real hasta que lo he vivido recientemente en mis propias carnes.

La historia la conocéis muchos de los que me leéis, prácticamente casi todos, pero la cuestión es que me voy de un sitio donde quiero estar dando un salto en el vacío, confiando en que algo encontraré. Primero busqué donde ya tenía media vida, y donde presumiblemente no sería difícil encontrar trabajo. Con lo grande que es Barcelona, algo encontrarás. Qué iluso. 

Fue un largo verano en el que solo una empresa se puso en contacto conmigo para explotarme, a lo que me negué. No soy mucho de aceptar humillaciones o castigos por amor al arte. Prefiero afrontar un problema de cara, coger el toro por los cuernos, tratar de solucionarlo incluso yéndome de mi casa para evidenciar que algo falla y que tiene arreglo. ¿Qué? Lo tengo muy claro, pero esa decisión no me corresponde a mí.

Todo esto en cuanto a las dificultades a la hora de encontrar trabajo, porque la decisión de marcharme no fue fácil. Saber que estás renunciando a disfrutar en clase de alumnos a los que quieres como si fueran de tu familia, a los que has visto crecer; que renuncias a convivir con personas a las que quieres, compañeros y amigos con los que eres feliz, a los que no querrías abandonar; renunciar al lugar donde aprendiste a amar y donde sientes que está tu hogar; y sobre todo, yo diría que lo más doloroso, saber que en tu casa, se quedan algunas personas  (por suerte, pocas) que ni valoran dónde ni con quién están ni a las personas a las que van a educar. Duele que quien solo mira por su propio bien, sin importar nada más, se quede, y tú te vayas. Mucho.

Superado ese dolor, una vez decidido que tienes que abandonar, que será mejor para todos (a largo plazo), te das de bruces con la frustración de no encontrar trabajo y no poder completar tu plan. Pero como en la vida siempre debe haber un plan B (y un C y un D y etc.) ya que nunca hay que rendirse ni conformarse, das un nuevo giro a tu decisión inicial y te quedas. Te preparas la oposición, das clases particulares, y arreglao'.

Sin embargo, y como he dicho al principio, este verano he aprendido que eso de que la vida da muchas vueltas es cierto, y es que de nuevo, tenía una sorpresa. Dos entrevistas de trabajo el mismo día. Una de Alicante, otra de Barcelona. Sin duda, por lo interesante del proyecto, por lo que puedo aprender allí y porque, insisto, allí tengo media vida, Barcelona era mucho más apetitoso, aunque también mucho más difícil. Y no sé cómo, pero voy a acabar allí. Qué suerte he tenido, finalmente.

Sentimentalmente, corazón dividido. Muchas razones para irme y también para quedarme. Alumnos, acampados, amigos, mi peñita, familia...voy a hacer todo lo posible por aprovechar esta oportunidad que se me presenta, pero no penséis que os voy a olvidar y no voy a acordarme de vosotros cada día. Trataré de veros siempre que me sea posible, y voy a esforzarme porque sea muchas veces. Muchas. Porque os quiero.

Y como el futuro es incierto, os voy a decir algo más. Algún día, seguramente volveré. A Alicante, claro, y a mi cole, por qué no. Entonces, habrá quien me pregunte: "¿Después de todo este tiempo?". Y yo les contestaré: "Siempre".

miércoles, 7 de septiembre de 2016

La desigualdad

Os dejo con una poesía que escribí cuando tenía unos 9-10 añitos sobre la desigualdad. No seáis muy duros conmigo, por favor.

Los ricos merecen menos,
los pobres merecen más,
los ricos siempre dormidos,
y los pobres no pueden descansar.

Los ricos son glotones,
los pobres buenos hombres,
si miras en sus corazones,
los pobres son los mejores.

Los ricos son muy quejicas,
cuando algo les quitan,
y los pobres no se quejan
ni a la mínima cosita.

Los ricos tienen de todo
y aun así se quejan mucho,
los pobres no tienen nada
y un trozo de pan para ellos es un tesoro.

jueves, 25 de agosto de 2016

El crimen está allí, de Jaime Sabines

El crimen está allí,
cubierto de hojas de periódicos,
con televisores, con radios, con banderas olímpicas.

El aire denso, inmóvil,
el terror, la ignominia.
alrededor las voces, el tránsito, la vida.
Y el crimen está allí.

Jaime Sabines

lunes, 1 de agosto de 2016

Otro año más en el Hontanar

Otro inolvidable mes de julio que llega a su fin. Como cada año, momentos y personas que permanecerán toda la vida en mi corazón. 

No hay palabras que expresen lo que aquí se siente. Cada acampado y monitor consigue siempre hacerse un hueco en mi memoria. Pasa el tiempo, y los otrora acampados son ahora también premonitores; los premonitores, monitores; y los monitores...bueno, los monitores van ya camino de la jubilación (algunos). 

Me siento muy feliz, y al mismo tiempo, triste. Feliz por ver cómo aquellos indefensos niños y niñas que necesitaban de todos nuestros cuidados y atención están dando paso a jóvenes independientes, alegres y responsables que aprenden y nos enseñan cada día. Triste, porque conforme pasan los años, se acerca el final de esta preciosa etapa en el campamento. Cada año vivido es uno más de experiencias, cariño, convivencia y amor, pero supone también uno menos para el agridulce e inevitable final, pues algún día llegará.

Qué emocionante es verles crecer y crecer tú también con ellos. Qué orgulloso me siento de haber aprendido tanto en este lugar. He cantado, reído, jugado, llorado, me he entregado por completo y he recibido mucho a cambio. Solo espero haber podido sembrar cosas buenas y nunca dejar de saber de todas esas personas con las que cada año soy tan feliz.

Como es habitual verano tras verano, cuando me voy de allí me quedo "vacío": necesito más convivencia, más amor, más Hontanar. Especialmente amarga la despedida de ayer, pues ver llorar desconsoladamente a un chaval de 16 años al que consideras de tu familia (todos en el Hontanar lo somos) no es nada agradable. Se me partía el alma (a mí, a otros monitores, a sus amigos...), pero espero que con el paso de los días vaya a mejor y que no pierda nunca esa felicidad ni esa sonrisa que le caracterizan.

Si las circunstancias lo permiten (y espero que así sea), el año que viene estaré allí de nuevo. ¡Gracias por tanto!


martes, 28 de junio de 2016

¡Messi, no te vayas!

Tras perder la final de la Copa América contra Chile, Messi, que creo que no necesita presentación, hizo unas declaraciones insinuando su retirada. Días después, conocemos esta carta de una profesora de Argentina dirigida al futbolista, que me ha encantado y que comparto totalmente.

Carta a Messi


Lionel Messi:

Probablemente jamás leas esta carta. Pero la escribo igual, no como hincha del fútbol sino como docente argentina, esa profesión que elegí y que me apasiona como a vos la tuya.

Podría escribirte sobre la maravilla de tus talentos para el deporte más amado de nuestro país, sobre el placer que me moviliza ser una de las generaciones que pueden verte desplegar la magia en tus botines, sobre la admiración que despertas en cada uno de los gurises del mundo entero. Pero todo eso sería repetir frases hechas. Por eso voy a escribirte para que me ayudes en un reto mucho más complejo de los que hasta ahora enfrentaste, quiero que me ayudes en la difícil misión de formar las conductas de esos chicos que te ven como un héroe futbolero y como un ejemplo a seguir.

Por más amor y dedicación que ponga en mi trabajo, jamás tendré de mis alumnos esa maravillosa fascinación que sienten por alguien como vos. Y hoy verán a su más grande ídolo rendirse. Te ruego que no les des el gusto a los mediocres, a esos que frustrados por sus miles de metas no alcanzadas vuelcan sus rencores en un jugador de fútbol, a esos que opinan de todos los demás porque hacerlo es fácil y gratuito. Y te lo dice una maestra que con el abismal espacio que nos separa, lidia con esa liviana costumbre argentina de creer que el trabajo de otro es sencillo, que meter goles en un arco es tan simple como construir una casa o formar el futuro de una persona. Esa enferma necesidad de tocar siempre de oído, de ponernos en jueces insensatos que sentencian con desprecio y arrogancia el desempeño del otro, poniendo con valor solo las victorias y desmereciendo los errores como fracasos, esos mismos errores que nos hacen humanos en continuo aprendizaje.

Por favor no renuncies, no les hagas creer que en este país solo importa ganar y ser primero. No les muestres que por más éxitos que uno coseche en la vida, nunca terminará de conformar a los demás y peor aún, no les hagas sentir que deben vivir para conformar a los otros. No les brindes ese mensaje errado de que a pesar de tantas adversidades superadas, a pesar de pelearla desde muy pibe para llegar a ser el hombre triunfador de hoy, a pesar de asumir responsabilidades desde muy temprana edad y haber luchado hasta con impedimentos físicos para lograr tus sueños, todo eso se opaca ante las críticas de los envidiosos que en el fondo solo desean ser como vos.

Si vos que tuviste la familia acompañandote, que tenes un rico patrimonio personal y el apoyo de tanta gente, no lo logras, ¿como podrían ellos creerse capaces de continuar adelante pese a tantas batallas que día a día deben enfrentar?

Yo no les hablo a ellos del Messi que juega maravillosamente al fútbol, sino del que practicó miles de tiros libres para lograr embocar la pelota en ese ángulo inalcanzable para cualquier arquero; les hablo del Messi que soportó siendo un niño como ellos tantas dolorosas agujas para seguir en pie tras lo que amaba; les hablo del Messi que con todo el dinero que ha ganado ayuda a otros chicos como ellos en sus diferentes dificultades; les hablo del Messi hombre, el que formó su familia y lidia todos los días con el rol más importante que es ser un buen padre; les hablo del Messi que impide que un fanático que lo sorprende en pleno partido salga de allí lastimado; les hablo del Messi que puede equivocarse hasta errando un penal porque de fallas estamos hechas las personas y eso les muestra que hasta el más grande de todos los tiempos es imperfecto.

No te rindas, no guardes la camiseta con los colores de nuestra Patria porque al ponertela te convertis en un argentino mas que nos representa a todos, y no todos esperamos medallas y copas para sentirnos maravillosamente orgullosos de que vos lo seas. No hagas que mis gurises sientan que salir segundos es una derrota, que el valor de las personas está en cuán llenas esten sus vitrinas, que perder un partido es perder la gloria.

Mis alumnos necesitan entender que los más nobles héroes, sin importar si son médicos, soldados, maestros o jugadores de fútbol, son los que brindan lo mejor de sí mismos para el bienestar de otros, aun sabiendo que nadie los valorará más por ello, sabiendo que si lo logra, el triunfo es de todos, pero si falla el fracaso solo será de él, y aun así lo intenta. Pero sobre todo, se tiene heroísmo y hombría, cuando se lucha y superan las pérdidas con coraje y entereza, aun con todo el universo diciéndonos que no vamos a lograrlo. Y un día se encuentran con la mayor de las victorias: ser felices siendo ellos mismos, sin reclamarse cuántos demonios debieron enfrentar para lograrlo.

Todos hablan de pelotas, yo creo en la fortaleza de tu corazón.

Messi, no te vayas.

Fuente: marca.com