martes, 2 de mayo de 2017

Hem vingut per vèncer - Eye of the tiger (filferro)

Hoy he escuchado una nueva adaptación de filferro, grupo que me encanta. La canción me parece genial, pero el texto que acompaña el vídeo, más todavía. Lo comparto con vosotros a continuación:

La victòria és i ha de ser per aquells que tinguin la gosadia de demanar-la amb la força i la fermesa necessàries però sobretot amb la temprança per aguantar el somriure fins que aquesta no arribi. S'amaga darrere cada gota de suor, sota l'arbre on pares i descanses perquè ja no pots més, en el somriure després de fracassar quan ja saps que avui potser no, però demà o d'aquí molt tornaràs estar a punt per seguir, per donar el millor de tu mateix. Perquè aquesta és la victòria que reclamen els que no els calen perdedors per sentir-se guanyadors, la que que es vesteix d'humilitat, en un camí de consciència i avança a plena llum del dia, amb pas sincer i caminar valent, a la recerca de la generació dels impossibles, aquells que no es ruboritzen per dir en veu alta que volen canviar el món, sabedors que són també la generació dels que han vingut per vèncer.

La victoria es y debe ser para aquellos que tengan la osadía de pedirla con la fuerza y la firmeza necesarias pero sobre todo, con la templanza para aguantar la sonrisa hasta que la victoria llegue. Se esconde detrás de cada gota de sudor, bajo el árbol donde paras y descansas porque ya no puedes más, en la sonrisa después de fracasar cuando sabes que hoy puede que no, pero mañana o más pronto que tarde volverás a estar preparado para seguir, para dar lo mejor de ti mismo. Porque esta es la victoria que reclaman aquellos que no necesitan perdedores para sentirse ganadores, la que se viste de humildad, en un camino de conciencia y avanza a plena luz del día, con paso sincero y caminar valiente, a la búsqueda de la generación de los imposibles, aquellos que no se ruborizan por decir en voz alta que quieren cambiar el mundo, sabedores de que son también la generación de los que han venido para vencer.




Sento el crit que em torna als carrers

m’he pres un temps per comprendre’m.

Un cop més, m’he posat dempeus

sé que sobreviuré.


Passa sovint i no te n'adones

vens la passió per la glòria

El somnis són l’única lluita

Que val la pena guanyar, com quan

Tanques els ulls i saltes sense pensar

damunt les pors a cada repte

sobrevivint a qui et doni per perdut

perquè saps que en el fons has vingut

per vèncer.





Aguantaré sota el sol més roent

Tinc tanta fam, tantes ganes

preneu-me els drets i jo prendre els carrers

no podran fer-hi res

Ascendint vaig directe al cim

Donant-ho tot vaig tenir Glòria

Si he fet camí arribant fins aquí

Ja no m’aturaré.


Tanca els ulls és el moment de saltar

damunt les pors a cada repte

sobreviurem a qui ens doni per perduts

i sentiran quan ens vegin passar 

que hem vingut per vèncer.




Com quan

Tanques els ulls i saltes sense pensar

damunt les pors a cada repte

sobrevivint a qui et doni per perdut

perquè saps que en el fons has vingut

per vèncer.

Escolta el crit per tornar els carrers

Pren el teu temps per comprendre

Posa’t dempeus perquè sobreviuràs

Ets aquí per vèncer

sábado, 4 de febrero de 2017

El so del silenci, per filferro

Hi ha coses que només les pots canviar pensant, d'altres que només les pots canviar actuant, però les coses que simplement has d'assumir i que no pots canviar, són les que es treballen des del silenci.


El so del silenci

Vella amiga la foscor
torno a ser aquí perquè parlem
Una visió s’ha arrossegat suament
i ha plantat una llavor dins meu
i la visió germinant al meu cap segueix
aquí, en el so del silenci

He caminat en somnis sol
per carrers adoquinats
sota el llum de la negre nit
sento el fred, sento la humitat
em colpeja els ulls un llum de neó
i obre la nit, i la quietud comença

Sota la lluna incadescent
deu mil persones, potser més
Gent que parla i que no diu res
Gent que escolta però que no hi sent
Gent que escriu cançons del què mai
compartiran ni gosaran, trencar el silenci

Il·lusos els hi vaig dir jo
i que el silenci us faci grans
Ja sé que no puc ensenyar
però us dono la mà per arribar
I el què vaig dir, el temps ho ha dil·luit
en el record,
en el so del silenci.

El sonido del silencio

Vieja amiga la oscuridad
vuelvo a estar aquí para que hablemos
Una visión se ha deslizado suavemente
y ha plantado una semilla dentro de mí
y la visión germinando mi cabeza 
sigue aquí, en el sonido del silencio

He caminado solo en sueños
por calles adoquinadas
bajo la luz de la negra noche
siento el frío, siento la humedad
me golpea los ojos una luz de neón
y abre la noche, y la quietud comienza

Bajo la luna incandescente
diez mil personas, quizá más
Gente que habla y no dice nada
Gente que escucha pero que no oye
Gente que escribe canciones de aquello que nunca
compartirán ni gozarán, romper el silencio

Ilusos les dije yo
y que el silencio os haga grandes
Ya sé que no os puedo enseñar
pero os doy la mano para llegar.
Y lo que dije, el tiempo lo ha diluido
en el recuerdo,
en el sonido del silencio.

domingo, 8 de enero de 2017

Nada como tú, Nueva York

Llevaba mucho tiempo queriendo conocerte, y esta Navidad, por fin nos han presentado. Hemos tenido nuestros más y nuestros menos, pero no cabe duda de que ha merecido la pena.

No hay nada como pasear por tus calles mirando constantemente al cielo, tratando de adivinar el final de los rascacielos que inundan Manhattan. Calles llenas de vida por esas luces que iluminan cada rincón y esos cristales que lo reflejan todo. Nada como tus simpáticos y (casi) siempre amables habitantes.

No hay nada como perderse por Central Park, conocer Chinatown, Little Italy o el Soho, Coney Island, Richmondtown o las famosas misas góspel en Harlem, así como tener miedo de pisar Bronx. Nada como el homenaje a las víctimas del 11-S: solemne, emotivo, conmovedor...

No hay nada como cruzar el puente de Brooklyn para disfrutar de sus hermosas vistas, de los famosos barrios a rebosar de luces navideñas y sentirte constantemente dentro de una película. Nada como conocer pequeños trazos de tu menuda historia, ni como asistir a uno cualquiera de tus grandiosos espectáculos.

Claro que tampoco hay nada como evidenciar tu falta de inversión en aceras y carreteras, lo triste y malcuidado de tu transporte público o la escasa (o inexistente) actuación de tu policía ante las flagrantes y continuadas infracciones de tráfico.

No hay nada como observar que estás muy preocupada por lo grande, por lo monumental, por lo faraónico, pero que te importan muy poco tus peones, tus hormigas, tus esclavos.

No hay nada como el ritmo de vida frenético que se ve obligado a llevar quien te coge de la mano, nada como esos salarios injustos que completan las famosas "tips" (propinas) ni como esos ghettos que generas al permitir que la gente conviva contigo pero no que viva dentro de ti.

Nueva York, nada como haberte conocido para saber que ir a verte merece la pena, pero que para vivir, mucho mejor aquí.
























sábado, 24 de diciembre de 2016

Vuelve, a casa vuelve, por Navidad

Cuando era un niño y veía los anuncios de El Almendro, me preguntaba cómo era eso de "volver a casa", qué significado tenía eso realmente. Cómo es que la gente decide "volver a casa", ¡si yo de mi casa no me voy a ir nunca! Expulsaba inocencia por todos los poros...

Años después, esos anuncios me conmovían, me hacían pensar en cómo me sentiría yo si viviera una situación similar, si algún día me fuera a vivir lejos de mi ciudad...Y aunque no me he ido muy lejos, y podría venir cada fin de semana si quisiera (aunque físicamente me agotaría), siento un gusanillo muy especial. 

Estos días de reencuentros, abrazos, besos, contar anécdotas de esas que sonmuylargaspacontarporwhatsappyatecontarécuandonosveamos...Estar en tu casa, moverte por tu barrio, cenar donde siempre, con los de siempre, lo de siempre...Te recorre de arriba a abajo un torrente de calidez, un sabor a hogar...

Y estos son los pequeños y verdaderos regalos que la vida te da. Estas nuevas sensaciones, este sentir algo especial...¡¡por estar en casa!! No me gusta estar lejos, pero sí haber descubierto, por fin, qué hay de especial en eso de volver por Navidad.

Como hace tiempo escribí, la distancia es muy...bueno, como estamos en Navidad, lo diré suavemente. La distancia es incómoda, pero tiene sus cosas buenas: te hace calibrar y valorar en su justa medida lo que tienes lejos, sea lo que sea.

Gracias a todas esas personas que me quieren y a las que quiero, por haberme brindado y por brindarme tantos momentos especiales en mi vida. A todos y cada uno de vosotros: ¡¡os quiero!! ¡FELIZ NAVIDAD!